Colegio Eucaristico Suba

Una fundación exclusivamente para formar a la mujer

Vamos a cumplir 25 años en esta continua tarea de formar a la mujer, en nuestro caso, a las niñas y jóvenes de Bogotá.

Es ésta una labor conjunta con los padres de familia, primeros maestros, en su primera escuela: el hogar, como fue el pensamiento de María del Refugio Aguilar y Torres, nuestra Fundadora y con lo cual nos comprometemos como mujeres consagradas para servir al Señor en el hermano: nuestras niñas y demás miembros de la Comunidad Educativa.

Por eso los estamos invitando a entrar a nuestra página Web para aprovechar productivamente todas las bondades que nos ofrece hoy la tecnología y de esta manera interactuar haciendo de ella algo dinámico, formativo y una oportunidad de comunicación para fortalecer así el sentido de pertenencia a la Institución que LIBREMENTE ustedes quisieron elegir.

 Esto nos da la certeza de su creencia en nosotras que nos proponemos hacer realidad el sueño de Nuestra Madre quien quiso ofrecer a través de nuestros Colegios una mujer culta, femenina, virtuosa, actuante en la sociedad, aportando todo el potencial que Dios en su bondad nos ha regalado. Una mujer que lleve a su entorno los valores que hacen posible una sociedad centrada, humana, sensible, justa y definitivamente LIBRE. Este tiene que ser el resultado de una mujer formada integralmente.

Este fue su sueño real: liberar a la mujer de su época, ante todo de la ignorancia, causa por la cual era atada por otros y esclavizada por sí misma al sentirse incapaz de jugar un papel importante en el medio. Ella quiso demostrar que educando a la mujer se educaba a la sociedad, confirmó además en muchos casos, que detrás de todo gran hombre hay una gran mujer. De esto no hay duda.

Esta es nuestra tarea a 25 años de fundación exclusivamente para formar a la mujer: hacer tomar  conciencia que son las niñas de hoy las llamadas a transformar el mundo desde su vivencia de valores humano-cristianos; morales-intelectuales, valores que se tienen que desprender de la Eucaristía, centro de la espiritualidad que quiso María del Refugio rigiera la vida de todos aquellos que hicieran parte de la familia Eucarística-Mercedaria, aspectos en que se resume: Amor y Misericordia.

En María de la Merced hemos de encontrar la guía para vivir, como ella, el querer de Dios. Tengamos siempre presente que sólo es posible liberar si somos realmente libres, nadie da lo que no tiene. Liberémonos y liberemos.